Serie Plataformera (III).
Super Mario World 2: Yoshi's Island
Aparición en Japón: 5 de agosto de 1995
Para muchos un spin off, o título inspirado en protagonistas de una serie, pero alejado del espíritu original, de Mario. Este título fue anunciado de manera sorpresiva y encandiló a los aficionados a los plataformas tanto por la peculiar estética que simula el dibujo a mano con lápices de colores, como por el uso intensivo del chip FX2 incluido dentro de este cartucho de 32 megabits, que permitía unos efectos de deformaciones, escalado, rotaciones, absolutamente increíble, y que dejaba en pañales en este aspecto a cualquier otro plataformas del sistema.
El argumento del título tenía lugar en la más tierna infancia de Mario y Luigi, cuando una cigüeña iba a entregarlos en casa de sus padres. Kamek descubre una profecía que habla del final de su jovencísimo maestro, Bowser, a manos de estos dos futuros fontaneros, por lo que acomete el secuestro de ambos retoños. El intento de infanticidio fracasa, y la cigüeña deja caer uno de los bultos por los aires, llevándose los malvados esbirrios a Luigi. Mario caerá en una selvática isla habitada por los particulares Yoshis, quienes se harán cargo del pequeño, quien por alguna razón en particular parece conocer el paradero de su gemelo.
El progreso en el título será totalmente lineal, y sólo desbloquearemos nuevos mundos al conseguir ciertos requisitos de puntuación en los niveles de cada mundo. El control recaerá completamente en Yoshi, quien podrá dirigir su lengua hacia arriba, comerse a los enemigos y formar huevos que luego podrá disparar, apuntando a través de un arco de disparo. Yoshi podrá transformarse en submarino, avión, tanqueta o coche, lo que palía la ausencia de los clásicos disfraces de Mario. El pequeño fontanero podrá ser controlable al recoger la estrella, aunque de manera temporal.
Al ser Mario un bebé, cualquier roce de Yoshi con un enemigo provocará que el infante comience a flotar, alejándose del dinosaurio, así que deberemos correr rapidísimamente hacia él, ya que tendremos una cuenta atrás que podrá engordarse recogiendo estrellas por el escenario, ya que de otra forma perderíamos una vida. La recolección de veinte monedas rojas, así como de cinco flores más o menos escondidas, unido al inteligente diseño de niveles, hará que las fases sean bastante rejugables en busca de la puntuación perfecta.
El excelente acabado gráfico otorga un aspecto sublime al título, y también se aplica a los originales enemigos finales del título. El juego aparecería también en Game Boy Advance, como tercera entrega de la serie Super Mario Advance. Pese a que no sea un Mario 100%, su enorme calidad lo hace ser muy bien valorado, aunque los jugadores añoraban el poder controlar directamente a Mario. Recibiría una pseudo-secuela para Nintendo 64, que no cubriremos en este reportaje: Yoshi's Story, así como una original remodelación para Game Boy Advance: Yoshi's Universal Gravitation, con sensor de movimiento incluido en el cartucho de Game Boy Advance, y un título táctil inspirado en este cartucho legandario, con unos resultados bastante más discretos: Yoshi's Touch & GO. En el pasado E3 2006 ha sido anunciada su secuela para Nintendo DS, permitiendo el control de versiones bebé de Peach, Donkey Kong, que parecen ampliar aún más el espectro jugable.
Super Mario AllStars / Super Mario AllStars + Super Mario World
Aparición en Japón: 14 de julio de 1993 / Diciembre de 1994 (EE.UU.)
Este recopilatorio reunía en un único cartucho: Super Mario Bros, Super Mario Bros: The Lost Levels, Super Mario Bros 2 y Super Mario Bros 3, así como el original Super Mario World en la versión ampliada. Con un aspecto gráfico modificado, respecto a las conversiones de NES, este título permitía a los usuarios que se habían iniciado con Super Nintendo, disfrutar de los orígenes de la franquicia, reviviendo momentos inolvidables de estos mágicos plataformas. Además, para los occidentales tenía el enorme atractivo de poder disfrutar con The Lost Levels, incomprensiblemente obviado en occidente.
Se trata de un título que existía como pack junto a la consola, y que iniciaría en cierta forma el afán recopilatoria de Nintendo, que viviría su principal esplendor en Game Boy Advance.