Serie Plataformera (IV).
Super Mario 64
Aparición en Japón: 23 de junio de 1996 (Nintendo 64)
Este título puede considerarse como uno de los mayores puntos de inflexión del mundo de los videojuegos. El estreno de Mario en la generación 64 bits, de la mano de Nintendo 64 la sorprendente consola de Nintendo que gracias a la tecnología de Silicon Graphics, mostraba unos detallados y complejos entornos 3D, resultó ser la evolución definitiva del género de los plataformas. El nivel alcanzado con Super Mario Bros 3, Super Mario World, incluso Yoshi's Island, o producciones de Rare como Donkey Kong Country 3, todos ellos en Super Nintendo, dejaban poco margen tecnológico y jugable a la evolución. Super Mario 64 tuvo la suerte de llegar en el momento justo, aprovechando el margen de mejora jugable que otorgaban las tres dimensiones, ampliando el espectro jugable y la variedad de situaciones, e introduciendo el componente de exploración y la dificultad en el movimiento en 3 ejes, todo ello realizado a la perfección con el innovador mando de Nintendo 64, que incluía por primera vez el stick analógico.
La estructura de mundos separados con gran profusión de misiones, la exploración, habilidad para los saltos, velocidad de ejecución de ciertas recolecciones, descensos en toboganes, así como el incremento de habilidades de Mario, quien podía ahora realizar un salto de longitud, triple salto, mortal hacia atrás, salto lateral, agacharse y agarrar objeto, patinar encima de caparazones de koopas, emplear cañones para llegar a lugar elevados, trepar colgado por rejas, dar patadas y puñetazos, además del clásico culetazo aéreo de Yoshi, hacer un barrido al más puro estilo breakdance, acceder a habilidades ocultas al recoger diversas gorras especiales que le permitían adoptar la apariencia metálica de un T-1000, planear, ser invisible, ofrecían una cantidad de posibilidades sin igual.
La historia del juego incluía una invitación de Peach a su castillo para probar un pastel. Al llegar a esta idílica construcción, Mario descubriría que la princesa había sido raptada, y que la mayoría de habitaciones estaban bloqueadas, exigiéndose un pago en estrellas para poder abrir las puertas o entrar en la gran mayoría de cuadros que permitían acceder a nuevos mundos. De esta forma disponíamos de un mundo principal que daba acceso a las diferentes fases, más o menos ocultas, y que en sí misma era otra fase. Recolección de monedas, realización de diversas tareas para encontrar las estrellas de cada recorrido, que en ciertas ocasiones eran bastante diabólicas por la ubicación ultrasecreta de algunas de las mismas, una gran variedad de entornos y situaciones, ampliando el espectro de los clásicos Mario, y retomando escenarios inspirados en anteriores títulos, representados como nunca gracias al detalle y profundidad que ofrecían las sorprendentes 3D.
Considerado por muchos como uno de los mejores juegos de toda la historia, no sólo dentro de la franquicia plataformera de Mario, este título modificaba el desarrollo rápido y directo de las entregas 2D, otorgando prácticamente igual importancia a los saltos y a la exploración y minuciosidad a la hora de peinar cada uno de los mundos en busca de todos los secretos, lo que otorgaba una rejugabilidad excelente.
Absolutamente todos los plataformas 3D beben de este Super Mario 64, auténtica piedra angular del género, y tan sólo "novedades" como mezcla de géneros, conseguían diferenciar a este título de otros representantes posteriores, lo que sin duda habla bien a las claras de la repercusión de esta maravilla 3D. Incluso Super Mario Sunshine no consiguió despegarse la etiqueta de clon, y tan sólo la llegada de Super Mario Galaxy, con su particular enfoque de planetas y satélites, así como su control con el mando remoto de Wii, parecen introducir algo de innovación.
A nivel sonoro, además de seguir disfrutando con las nuevas composiciones de Koji Kondo, que de nuevo alcanzan un nivel excepcional, así como con la voz de Mario, prestada por Charles Martinet, por primera vez, otorgándole un aspecto aún más entrañable, italianizado, y con un tono de los más divertido.
La llegada de Nintendo DS vino acompañada de la reedición de este título, incluyendo novedades como la posibilidad de controlar a personajes como Luigi, Yoshi o Wario, con diferencias de control, más estrellas a conseguir, control táctil para suplir la carencia de un stick analógico, imprescindible para movernos precisamente por entornos 3D, así como una curiosa colección de minijuegos, y un apartado gráfico mejorado que lucía a las mil maravillas en la portátil de Nintendo. iQue, la peculiar consola-mando dirigida al mercado chino, también contó con una nueva versión, y a título informativo debemos comentar que los usuarios japoneses se beneficiaron de una nueva edición con soporte para Rumble Pack.