Introducción
En el otoño de 1938 una inesperada y extraña retrasmisión de radio causó el pánico en los Estados Unidos. Eran las 8.30 de la mañana cuando Orson Welles, locutor de un programa matutino en el que se radiaban obras de teatro, anunciaba por medio de varios boletines urgentes la invasión extraterrestre de la Tierra. A primera hora de la mañana, el profesor Farrell del observatorio Mount Jennings en Chicago notificaba el avistamiento de extrañas explosiones de gas en el cercano Marte. Poco después, sobre el pueblo de Groove Mills, en Nueva Jersey, los invasores tomaban tierra en forma de meteoritos y comenzaban su repentino asalto al mundo humano. Tras algunos segundos de confusión, Welles y su equipo anunciaban los primeros ataques de aquellos seres que habían llegado por sorpresa desde el planeta vecino. Los extraterrestres avanzaban hacia Nueva York y miles de norteamericanos colapsaban las centralitas de policía, abandonaban sus quehaceres para encerrarse en sótanos y refugios y cogían sus armas preparados para lo peor. Así se radió hace más de 70 años la primera y totalmente ficticia invasión alienígena de nuestra historia reciente.
La obra
La guerra de los mundos escrita por H. G. Wells sirvió de punto de partida para la rocambolesca crónica de radio ideada por Welles y un colega de profesión. En aquellos años las potencias del mundo empezaban a mirar al espacio y poco después se harían habituales las historias de abducciones y avistamientos de ovnis. La fascinación del ser humano por las estrellas, el resto de planetas y sus posibles pobladores comenzaba una nueva época, auspiciada por el enorme salto tecnológico de mediados del siglo XX. Desde entonces, nunca hemos dejado de mirar a los astros y el universo profundo, formulándonos preguntas aún por responder. Algunos con miedo a una invasión como la de 1938 y otros con el deseo de poder conocer una nueva raza inteligente.
Al igual que ha sucedido a lo largo de los años en la literatura y el cine, los videojuegos han reflejado en sus más de cuatro décadas de existencia la atracción y el temor por la posible existencia de civilizaciones desconocidas en el vasto universo. Arthur C. Clarke, Carl Sagan, Mulder y Scully,
Star-Trek o Yoda son nombres bien conocidos por cualquier aficionado a la ciencia-ficción, al igual que han de serlo
Space Invaders,
Destroy All Humans! o
Mass Effect. Aunque generalmente de forma muy superficial, hay multitud de juegos como los tres mencionados que han utilizado alienígenas para contar una historia, ya sea como una mera excusa para la acción o con la intención de provocar una reflexión mayor en el jugador.
En el presente artículo haremos un breve repaso a algunos -sólo unos pocos- juegos que han tratado de una u otra forma la existencia de extraterrestres y su contacto con la raza humana, tanto dentro como fuera de la Tierra. Tantos años de matamarcianos, aventuras y juegos de acción han dado multitud de ejemplos en los que los seres del espacio exterior toman un papel fundamental en la historia, haciéndonos revivir una y otra vez ese anhelado o temido momento en el que, por primera vez, entablemos comunicación con una hipotética raza extraterrestre.