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Pero el componente RPG no se queda sólo en conseguir respeto a base de hacer misiones. El respeto que tengamos sobre la gente depende de más parámetros, como puede ser nuestro aspecto físico, la manera de vestir o nuestra habilidad al volante y con las armas. Todo esto también debemos ir mejorándolo, por eso hemos comentado que es la primera ocasión en la que podemos influir en las aptitudes de nuestro personaje.
Otra jugosa -y nunca mejor dicho- novedad es que en esta ocasión también tenemos que comer para vivir, ojo, no vivir para comer. A través de la diferentes hamburgueserías, los camiones o puestos de perritos calientes y demás restaurantes tendremos que desembolsar parte de nuestro dinero para que CJ recupere fuerzas. Esto también influye en el aspecto de nuestro personaje: es cierto que la mayoría de los restaurantes son de comida basura, pero no es lo mismo sentarnos en una hamburguesería y "clavarnos" cinco hamburguesas que comer un par de veces al día, amén de hacer algo de ejercicio. Así, si comemos mucho, nuestro personaje engordará y engordará hasta alcanzar la obesidad, lo que conlleva que nuestro sex appeal caiga por los suelos, que le gustemos a menos mujeres y que perdamos resistencia y velocidad, parámetros muy importantes si queremos salir victoriosos de las peleas.
Para cuidar nuestro aspecto físico, además de comer adecuadamente también podemos acudir al gimnasio, donde tenemos varias máquinas en las que modelar nuestro cuerpo. Como en la realidad, podemos elegir que partes del cuerpo cuidar -dentro de un límite-, si preferimos estar atlético sin mucha masa muscular o por el contrario preferimos ponernos cuadrados. Para ello podemos o bien darle caña a la bici estática o a la máquina de correr, o bien ponernos en serio con las mancuernas y el press de banca. Evidentemente no podemos hacer todo en un día, y CJ tendrá un límite diario a la hora de acudir al gimnasio; así que tendremos que esperar unos cuantos días para conseguir el aspecto físico que deseamos.
Anteriormente hemos comentado el sex appeal, aspecto muy importante de cara a la imagen que tiene de nosotros la gente y sobre todo para salir a ligar por los clubes. Este parámetro puede ser mejorado cambiando de vestuario habitualmente, acudiendo a la peluquería y, por supuesto, manteniendo un físico más o menos aceptable. De esta manera, con nuestro sex appeal en buenas condiciones, es la hora de salir por las discotecas y clubes nocturnos a buscar carne fresca. Para ello lo más sencillo es ponernos a bailar en medio de la pista -a través de un minijuego de pulsar botones- y las chicas caerán a nuestros pies. Pero todo no esta hecho, como en la vida real tendremos que currárnoslo y llevarlas a dar una vuelta para finalmente acabar en casa y probar suerte.
Existen más aptitudes como la resistencia y el manejo de los vehículos y de las armas. Evidentemente, nuestra habilidad irá aumentando conforme vayamos practicando dichas actividades. Si habitualmente visitamos el gimnasio tendremos la suficiente resistencia para correr durante un buen rato o nadar, otra de las novedades de esta entrega y que hasta ahora nunca había sido posible. Lo mismo ocurre con los vehículos o con las armas, cuanto más las usemos y más arriesguemos con cada una de ellas mayor habilidad ganaremos y mejor nos desenvolveremos más tarde en las persecuciones o en las batallas de bandas. Todas nuestras aptitudes y características podemos verlas completamente detalladas en el menú de pausa.
Pasemos ahora a las misiones. Las principales siguen la línea de las anteriores entregas: ciertas personas nos mandan hacer encargos y nosotros nos ocupamos de todo. El número ha vuelto a subir con respecto a las de Vice City, así como también la variedad, os podemos asegurar que nunca os aburriréis por hacer misiones parecidas: asesinatos, carreras a lomos de cualquier vehículo, "batallas" de coches tuneados, robos en casas, acciones relacionadas con la marihuana, etc. El abanico de misiones es enorme.
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