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Las entregas portátiles
En este apartado daremos un repaso a las entregas que han aparecido exclusivamente para las consolas portátiles; no comentaremos las diversas adaptaciones que se han hecho posteriormente de ellas ya que básicamente son el mismo juego.
Grand Theft Auto Advance
Este título nos llegó en el año 2004 de la mano de Digital Eclipse, estudio que lleva a sus espaldas varias adaptaciones de diversos títulos a Game Boy Advance así como la creación de algunos Capcom Classic Collection y del Death Jr de PlayStation Portable.
Lo cierto es que el desarrollo de este capítulo para GameBoy Advance llevaba ya tiempo en la mente de Rockstar, tanto es así que en principio su salida estaba prevista para el año 2001, junto a Grand Theft Auto III. Sin embargo, al no saber cómo iban a responder los jugadores y medios especializados prefirieron parar el proyecto. Tras el éxito que ya todos conocemos, Rockstar prefirió dedicarse exclusivamente a lo que sería más tarde Vice City y esta adaptación pasó a llevarla Digital Eclipse. Tras esto, el título sufrió innumerables retrasos y cancelaciones hasta que finalmente llegó al mercado en el año 2004.
Esta entrega nos pone en la piel de Mike, un mafioso que quiere dejar el negocio. Sin embargo cuando ya tiene todo listo para alejarse del peligroso mundo de la mafia surge un imprevisto, su mejor amigo -que también era su jefe- Vinnie aparece asesinado. Así que ya os podéis imaginar lo que nos tocará hacer a lo largo de toda la historia: buscar venganza y asegurarnos de que los asesinos de nuestro colega no vivan para contarlo.
El emplazamiento elegido es Liberty City, la misma ciudad de la tercera entrega, donde tenemos que ir cumpliendo encargos de los diferentes grupos mafiosos para finalmente llegar a nuestro objetivo. La ciudad está divida del mismo modo que en Grand Theft Auto III: Portland, Staunton Island y Shoreside Vale; y al igual que en las entregas de PlayStation 2 tenemos que ir realizando misiones para lograr desbloquear las tres zonas que componen la isla.
Como es evidente, Game Boy Advance no puede dar mucho de sí en cuanto a materia gráfica se refiere. De esta manera volvemos a la perspectiva aérea de las dos primeras entregas, aunque en unos entornos más coloridos y recreados con un mayor detallismo. Quizá una de las razones del poco éxito del título fuera ésta, el obsoleto apartado gráfico; es normal que teniendo las entregas de PlayStation 2 dé algo de palo jugar a este título.
Como todo Grand Theft Auto que se precie también se incluyeron las típicas misiones secundarias de taxista, policía o bombero al igual que también podíamos ponernos a recolectar los paquetes ocultos repartidos por Liberty City. Todas las opciones básicas de la saga se conservan, como la posibilidad de robar cualquier vehículo, las persecuciones con la policía y, por supuesto, la libertad de hacer lo que queramos a lo largo de toda la ciudad. El principal fallo de esta entrega, y lo que sin duda hizo que muchos seguidores huyeran de él, es su brusco control, que causa estragos tanto a la hora de llevar el volante como cuando entramos en alguna pelea con armas. La cámara tampoco trabajaba bien y nos dejaba vendidos en muchas ocasiones y, por último, la portátil de Nintendo no podía mover adecuadamente una ciudad tan extensa y todos los elementos que la componían dado como resultado unas habituales e incomodas ralentizaciones.
En conclusión, que Rockstar no haya llevado esta adaptación -por motivos de trabajo evidentes- se nota, y mucho. No hay duda de que posee los elementos característicos de un Grand Theft Auto, pero una historia cogida por los pelos y una jugabilidad no muy bien llevada a cabo unido a que ya había dos entregas de PlayStation 2 en la calle hicieron que este título pasara sin pena ni gloria por el mundo de los videojuegos.
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