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Liberty City Stories
Tras el fiasco que supuso la entrega para Advance, un año más tarde nos llegó de mano de Rockstar Leeds -un estudio diferentes al que programa las entregas de sobremesa- este título, que sin duda se convirtió en uno de los más esperados de la portátil de Sony y uno de los mayores éxitos en cuanto a ventas se refiere.
Cuando vimos las primeras imágenes nos costaba creer que PSP pudiera mover unos entornos tan sumamente parecidos a los que vimos en su día en PlayStation 2. La historia tiene lugar en Liberty City tres años antes de los sucesos que ocurrieron en Grand Theft Auto III, por lo que la ciudad a pesar de ser prácticamente igual a nivel de estructura tiene diversos cambios en algunos edificios y localizaciones. Muchos de los personajes que vemos aquí ya son conocidos de la tercera entrega, por ejemplo el protagonista Tony Cipriani fue uno de los mafiosos que nos encomendó encargos en la tercera parte. Al igual que Salvatore Leone, que será de los primeros que no encomienden encargos en esta entrega; si recordáis también trabajamos para él en su homónimo de PlayStation 2.
Hay que decir que la historia no llega al nivel de las entregas de PlayStation 2, es algo más simple al igual que las misiones suelen ser más cortas y concretas; algo normal contando con que estamos jugando en una consola portátil que, aunque lo parezca, no tiene las mismas posibilidades que una de sobremesa. Una de las incógnitas que surgieron cuando se anunció el juego fue la forma en la que Rockstar Leeds resolvería el control, dado que en PSP tenemos menos botones que en el Dual Shock. En este sentido hay que felicitar al estudio, ya que han hecho un gran trabajo de adaptación, con un control sencillo y que se asimila rápidamente. Es cierto que realizar algunas acciones es algo complicado, pero son acciones que en ningún momento perjudican al desarrollo de la aventura.
La forma de acceder a las misiones es la misma que en las entregas anteriores: a medida que vamos avanzando en el desarrollo iremos conociendo a diferentes personalidades de la ciudad que nos irán encargando que hagamos diversos trabajos, como siempre de dudosa legalidad. Asesinar personas, transportar prostitutas, recoger o robar algún que otro cargamento de droga, etc; en la línea de las anteriores entregas. Como ya hemos dicho, las misiones son de una duración menor a las de sus hermanas mayores, por la evidencia de que estamos en una portátil con un hardware con menores posibilidades y que debe abastecerse mediante una batería. Sin embargo, el elenco de misiones ha aumentado sin perder una pizca de la originalidad y variedad que las ha hecho famosas en los diferentes medios de comunicación.
En esta entrega hemos perdido algo a lo que ya estamos acostumbrados, la adquisición de propiedades. Como ya ocurría en la tercera entrega, por cada misión que completamos nos dan una suma determinada de dinero con la que sólo podemos comprar armas. Se recuperan los pisos francos para salvar la partida, guardar algún vehículo y coger diferentes armas. A nivel de vehículos se han incluido más de los que la tercera entre tuvo en su día, por ejemplo aquí si que podemos manejar diferentes tipos de motos así como una mayor variedad de coches, camiones y otros vehículos especiales.
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