Introducción
El nacimiento del género de la lucha 3D se puede decir que se produjo en 1993, con el lanzamiento de la creación de Yu Suzuki para el Sega Model 1 de Virtua Fighter, un título revolucionario, que sentaría las bases de la nueva rama dentro del mundo de los juegos de lucha, y que se adelantaría a otros títulos como el propio Tekken que saldría al mercado un año más tarde, para la placa System 11, versión recreativa de PlayStation.
El salto generacional producido con las nuevas placas arcade y la generación de consolas de 32 bits, provocó que en prácticamente todos los géneros, se adaptaran las clásicas formas jugables al nuevo mundo que ofrecían las tres dimensiones, con mayor libertad de movimientos, gracias a la introducción del eje z, mayor calidad en la recreación de animaciones, al poder realizar sesiones de capturas de movimientos, e introducir estos patrones en los modelos poligonales, poder acentuar el enfoque cinematográfico a nivel visual, con rotaciones, acercamientos, travelling, etc. De esta forma, estrellas de la lucha como Street Fighter, King of Fighters o Mortal Kombat, quedarían relegados a un segundo plano ante la sucesiva llegada de juegos como los mencionados Virtua Fighter, Tekken, y otros posteriores como Soul Blade y Dead or Alive, que conforman las cuatro sagas reinas dentro del mundo de la lucha 3D, aunque otras franquicias menores, como Battle Arena Toshinden o Bloody Roar, por poner un par de ejemplos, amenizaron el mundillo.
Más tarde, la novedad que supuso la llegada de las tres dimensiones al mundo de los videojuegos, obligó a franquicias históricas a adaptarse a los nuevos tiempos, de esta forma, Street Fighter, con la subsaga EX, desarrollada por Arika, y que acabaría muriendo en su tercera entrega, sin visos de que Capcom vaya a resucitarla, Mortal Kombat, primero con Mortal Kombat 4, un auténtico fracaso, y más tarde con el dueto Mortal Kombat: Deadly Alliance y Mortal Kombat: Deception, dos exitosas versiones que han conseguido devolver al olimpo de los videojuegos a esta franquicia, o The King of Fighters con Maximum Impact, un interesante título, que pese a no acabar con la salida de versiones 2D, tuvo suficiente éxito, como para que se anunciara su secuela.
En definitiva, más de diez años después de la salida de estas sagas pioneras dentro del mundo de la lucha 3D, nos encontramos en una situación de estancamiento de conceptos, ya que pese a los indudables avances tecnológicos, ningún juego ha vuelto a impactar en el mercado como lo hizo el Soul Calibur de Dreamcast, pese a que títulos como Dead or Alive: Ultimate de Xbox, o Virtua Fighter 4: Final Tuned de Naomi 2, lo superen ampliamente a nivel gráfico, pero jugablemente no se han introducido de momento novedades que hagan avanzar el género.
El presente reportaje es una guía argumental de la saga, ya que consideramos que Namco ha ido cuidando cada vez más este aspecto, transformando la historia del título en un compendio apasionante de las pasiones más primitivas, el odio, la ambición, la venganza, y ante todo la eterna lucha entre el bien y el mal.
Antes de entrar de lleno en el argumento del título, que primero desglosaremos a modo de resumen de cada entrega, exceptuando Tekken Tag Tournament, que no posee argumento oficial, pese a que existan ciertos "tratados" con suposiciones y conjeturas en diversas webs, y más tarde trataremos de forma individual la historia de ciertos personajes, vamos a enlazaros a las distintas críticas de los juegos de lucha de la línea principal de producto, es decir, los títulos de lucha uno contra uno 3D lanzados para PlayStation y PlayStation 2.