Aprendiendo de los errores cometidos en la primera expansión de Age of Empires III, Big Huge Games, creadores de la saga Rise of Nations tomó el relevo a Ensemble Studios en el desarrollo de The Asians Dynasties, que consigue sobresalir en ciertos aspectos tales como la representación de las tres nuevas facciones, Japón, China y la India, cada una con sus propias unidades, edificios y una larga campaña. Además una de estas historias, la china, es totalmente ficticia y ofrece una posible conquista de América por parte de estos. Asimismo el juego también incrementa el uso de las cartas que pueden dar el vuelco a cualquier tipo de batalla y el Consulado cuenta con ciertas novedades destacables aunque lo más importante es el uso de las Maravillas, las cuales se pueden escoger entre cinco tipos diferentes y son necesarias para pasar de edad, entre otras funciones igualmente importantes.
La esencia jugable de la saga sigue totalmente intacta ofreciendo una variada, larga y muy interesante modalidad individual aunque también hay algunas novedades en el modo multijugador, tales como cuatro nuevos tipos de juego: Rey de la Colina, Regicida, Tratado y Tratado sin Bloqueo cuyo desarrollo no merecen demasiada explicación. Además en términos jugables ofrece algunos edificios preciosistas y personajes muy bien modelados aunque la música es algo monótona. Una opción muy recomendable si es seguidor del género y más concretamente de la saga Age of Empires.
Con una expansión ya en desarrollo (titulada Kane's Wrath) y un próximo FPS multiplataforma ambientado en su futurista escenario, Command & Conquer 3: Tiberium Wars supuso el regreso de una de las sagas más importantes en la estrategia en tiempo real. Desarrollado en esta ocasión por EA Los Ángeles, en lugar de Westwood Studios (integrados recientemente en EA), el juego nos sitúa en el año 2047, en el que una sustancia llamada Tiberium ha llevado a la tierra a un invierno nuclear. La alianza de los países más importantes del planeta, la GDI, intentará por todos los medios mantener esta sustancia bajo control pero el megalómano Kane, líder de los NOD, pretendera utilizar el Tiberium para controlar y transformar la humanidad. Todo se complicará cuando una tercera facción, los Scrin, entre en el conflicto. La batalla puede comenzar.
A pesar de este trabajado argumento, que es narrado por más de una hora y media de secuencias de video con famosos actores del cine y la televisión, las bases jugables de la saga Command & Conquer siguen intactas y el desarrollo sigue basándose en generar recursos, construir diferentes edificios y, en última instancia, eliminar al rival. Cierto es que no tiene la profundidad de otros grandes del género como Supreme Commander o Company of Heroes pero su sencillez es tal que todos los esfuerzos están puestos en el combate y la acción táctica. La única novedad importante en el desarrollo es la adquisición de experiencia por parte de las unidades, obteniendo así ciertas mejoras muy efectivas en los multitudinarios combates.
De igual manera C&C 3: Tiberium Wars ofrece un gran elenco de unidades terrestres y aéreas, con un aspecto impresionante y un equilibrio de fuerzas entre las tres facciones. Al igual que las anteriores entregas no hay unidades de construcción sino que basta con situar los edificios allí donde queramos que se erijan, los cuales, además, se destruyen de una manera muy creíble por las explosiones de los combates.
Además, técnicamente, el juego de EA sorprende en bastantes aspectos, gracias a una cámara que sigue muy correctamente la acción, unidades con un gran número de polígonos y una excelente optimización, aunque bien es cierto que en ciertos combates con excesivas unidades hay ciertas bajadas del framerate. En el apartado sonoro el doblaje es incalculable, con actores ingleses muy conocidos y notables efectos sonoros. Por último, el multijugador cuenta con veinte mapas para hasta ocho jugadores aunque la inteligencia artificial rival en ocasiones es algo mejorable.
En conclusión, una más que interesante apuesta para los asiduos a la saga y a la estrategia en tiempo real en concreto, gracias a sus excelencias técnicas, fácil desarrollo y larga campaña.
Con dos entregas que supusieron una importante aportación en el género de la estrategia y más concretamente en el de la gestión de imperios con ligeros toques de Risk, Paradox Entertainment volvió a principios de año con un nuevo capítulo de su afamada serie Europa Universalis, centrándose en esta ocasión en la Edad Media hasta la revolución francesa. El Renacimiento, la Reforma y Contrarreforma, el Descubrimiento de América o la lucha por la supremacía de las religiones son algunos de los aspectos a tratar en un desarrollo que se centra en la estrategia pura y dura, con altas dosis de gestión económica, militar y política. Por supuesto la mecánica sigue fiel a sus principios, ofreciendo un gran mapa mundial dividido en provincias, desde las cuales controlamos todos los detalles de nuestra nación, pudiendo además adelantar o decelerar el tiempo a nuestro antojo.
Las novedades de esta entrega, que son muchas y muy importantes, se han centrado en ofrecer nuevas posibilidades de gestión al jugador, junto con una mejorada curva de aprendizaje, nuevas unidades y un impresionante mapa en tres dimensiones. Por otra parte en el apartado sonoro encontramos melodías de gran calidad y variedad y el modo multijugador sigue tan adictivo como antaño, permitiendo que hasta 32 jugadores se peleen por el control del mundo al mismo tiempo. Un título que hará las delicias de los seguidores de la estrategia más complicada pero más satisfactoria, aún con sus ligeros fallos.