Lo que hace destacar a una consola por encima de otras son, sobre todo, sus juegos exclusivos. En este sentido, PlayStation 3 llegó un poco huérfana al lanzamiento europeo de este tipo de títulos. Sin embargo, como ya ha ocurrido otras veces, las compañías se ponen las pilas, y en las pasadas navidades, la negra de Sony ha recibido dos títulos que entran dentro de esta categoría. El primero en llegar fue Ratchet & Clank: Armados hasta los dientes. Le siguió Uncharted: El tesoro de Francis Drake.
Este título, desarrollado por Naughty Dog, la misma gente que creó en su día dos emblemáticas sagas para consolas de Sony, Jak & Daxter y Crash Bandicoot, supone un cambio de aires en lo que a género se refiere. Aunque Uncharted entra sin discusión alguna en el apartado de las aventuras, el equipo desarrollador ha sabido mamar de otros lados y dotarle de tintes de acción y plataformas. Aquí, controlaremos a Nathan Drake, un joven caza-tesoros que sostiene guardar algún tipo de parentesco con Sir Francis Drake, un marinero y pirata del siglo XVI que durante su apasionante vida, logró encontrar muchísimos tesoros, entre ellos, posiblemente esté El Dorado. Financiado por un programa de televisión llamado Uncharted y conducido por Elena Fisher, Nate tratará de seguir la pista a su antepasado, topándose al principio del juego con su ataúd.
Jugablemente el juego destaca por su variedad. Como ya se ha comentado en el anterior párrafo, aunque se trata de una aventura de exploración, Nate tendrá que enfrentarse a una gran multitud de enemigos, lo que supone que muchas fases sean completamente de acción. Existe, además, una gran multitud de armas disponibles que más de un shotter envidiaría. También habrá partes en la que resolveremos puzles. Lamentablemente, si tardamos demasiado aparecerá un icono en pantalla que indica que podemos acceder a una pista para su resolución. Contaremos, además con algunas fases en las que escalar y saber mantener bien el equilibrio será primordial. Aquí, aunque no se ha explotado demasiado, se usará un poco el SixAxis. Hay incluso una fase en la que pilotamos una moto de agua.
Uncharted, no sólo por ser exclusivo, es el juego que todo usuario de Wii o Xbox 360 desea poseer. Lo tiene todo. Unos gráficos espectaculares, un doblaje más que correcto (que ya es mucho pedir en este mundillo), una historia absorbente, unos retos apasionantes, unos decoradores sobrecogedores, un protagonista carismático, una cámara y un control exquisito y así podría seguir hasta el fin de los días. Pero también hay que bajar un poco de la nube y destacar dos errores, que de haber sido subsanados harían entrar a Uncharted en el Olimpo. Esta genial aventura no dura más de 15 horas. Si bien es algo habitual en los juegos de este género, lo cierto es que la cosa se queda corta. Afortunadamente, existen una serie de extras que harán que valga la pena volver a coger el mando una vez completado. El otro de sus defectos es su excesiva facilidad. No es que sea fácil avanzar, es que hay demasiados puntos de control por lo que resta mucho dramatismo a las muertes. Y esto no ocurre sólo en el modo fácil y normal, los que hayan jugado en el modo difícil pondrán corroborar este hecho. La buena noticia es que ya se ha anunciado una secuela y estamos convencidos de que tendrán tiempo suficiente para pulir estos detalles y hacer de Uncharted 2 la obra maestra que por poco no ha acabado siendo su predecesor.
Texto escrito por Álvaro García Montoliu (Vaulan Ignis)