Con un año de retraso con respecto a las versiones de PC y Xbox 360 llegó hace poco a PlayStation 3 el que sin duda fue el mejor RPG del 2007, The Elders of Scrolls IV: Oblivion.
Esta vez la trama nos lleva hasta Tamriel, concretamente a Cyrodiil dónde nuestro personaje se encuentra encarcelado. Encerrados en nuestra celda contemplamos de repente la huida del desvalido rey de Tamriel, Uriel Septim VII; los motivos de esta huida son los ataques que amenazan su vida y el motivo de la llegada a nuestra celda es que en ella se encuentra por casualidad un pasadizo secreto que lleva hacia las mazmorras del castillo, por dónde se pretende evacuar al rey.
Obligado a acompañar a Uriel y sus soldados a través de estos oscuros laberintos contemplamos ante nuestro ojos su muerte. Entonces tras entregarnos un medallón sagrado nos encomienda salvar este mundo de las puertas de Oblivion; así tras lograr salir de las mazmorras comienza nuestra aventura por los extensos terrenos de Tamriel.
Como la mayoría sabréis Oblivion ha recibido varios galardones por todas las virtudes que posee y por ser sin duda uno de los mejores juegos de la pasada generación; su duración, sus apartados técnicos así como la aclamada libertad de acción que ofrece le llevaron a recibir estaos reconocimientos. Y es que si estás buscando un RPG de estilo Final Fantasy con Oblivion no vas por el buen camino. Este título es algo más que eso, es poseer un mapeado inmenso para hacer completamente lo que desees -dentro de unos límites evidentemente-, aquí no hay un camino predefinido que seguir al igual que puedes empezar 10 partidas y que todas resulten diferentes; en Oblivion todo está abierto a tus decisiones y esa es la característica principal por la que se ha convertido en un grande de los videojuegos.
El sistema de juego es sencillo y a la vez repleto de posibilidades. En principio debemos elegir tanto la raza como el sexo de nuestro personaje, acción que se ve complementada más tarde cuando seleccionamos en lo que deseamos que nuestro personaje se especialice, por ejemplo en la magia, el arte de la espada, etc.
A partir de ahí iremos recogiendo experiencia a través de las acciones que llevamos a cabo a lo largo de la aventura; a través del reiterado uso de una diversa acción nos iremos experimentando más en ella, por ejemplo, si solemos ir corriendo en vez de ir andando al cabo de un tiempo aguantaremos más tiempo sin fatigarnos que al principio. Y así con otras acciones como atacar con armas ligeras o pesadas, defendernos de los ataques, etc. Otra manera de desarrollar nuestras habilidades será leyendo diversos documentos sobre ellas o comprando entrenamiento en diversas ocasiones.
Así el juego nos planta ante un mapeado inmenso en una perspectiva de primera o tercera persona -a nuestra elección-; a partir de aquí debemos decidir lo que deseamos hacer: desde realizar misiones relacionadas con la trama a encargos secundarios o simplemente dedicarnos a pasar el tiempo explorando los lugares más recónditos de Tamriel. El sistema de lucha es en tiempo real y en él debemos dar lo mejor de sí ya que la dificultad del título se puede decir que no es elevada y os aseguramos que un combate tonto contra un grupo de perros en un mal momento puede acabar con nosotros.
Habiendo explicado de manera muy breve el apartado jugable del título pasemos a hablar los apartados técnicos que muestra Oblivion. Sin duda el mayor trabajo y lo que más llama la atención del juego es el extenso mapeado y el grado de detalle que se ha puesto en él. El paso de la noche y el día, cambios climáticos en tiempo real, la presencia de varios y diferentes pueblos e incluso lo curioso de encontrar en ocasiones diversas ruinas hacen de la ambientación del juego uno de sus puntos fuertes; pasear por Tamriel es algo digno de ver.
A pesar de que a nivel de texturas y diseño de prendas o armaduras el título cumple con creces hay algo que no se encuentra al nivel de todo lo demás y esto es el conjunto de animaciones que da vida a los diferentes personajes. Tanto las animaciones faciales, como los movimientos de los diferentes personajes no son del todo satisfactorias y se quedan como una asignatura pendiente para los chicos de Bethesda.
El apartado sonoro se encuentra a la altura de todo el conjunto con un gran repertorio de temas adecuados a cada situación y lo suficientemente variados para no aburrirnos durante horas. Además de esto se ha tenido el detalle de doblar al castellano el vídeo de introducción al juego, que aunque es cierto que no es mucho sin duda es de agradecer. Todo lo demás se encuentra en inglés aunque perfectamente subtitulado al castellano.
En conclusión, The Elders Scrolls IV: Oblivon es sin duda el mejor RPG que hemos podido disfrutar desde hace ya años. Sus grandes virtudes como la libertad de acción, la gran duración, lo acertado de su sistema de combate o el gran mapeado que ofrece hacen que los pequeños fallos que posee se queden en eso, pequeños ante la grandeza de todo el conjunto. Un título imprescindible para todo seguidor del rol y las aventuras de acción, eso sí, que no tengan miedo a los desarrollos abiertos.