A mediados del año pasado llegó a PlayStation 3 el remake de uno de los juegos que marcó un hito en la ya añeja Xbox, Ninja Gaiden. Un lanzamiento que sorprendió a propios y extraños debido a la exclusividad que, se supone, posee esta saga con las consolas de Microsoft; así, con el añadido de Sigma los fieles a Sony pudieron disfrutar de una de las grandes aventuras de acción de la generación pasada.
El personaje principal del juego es Ryo, miembro del clan Hayabusa y que muchos conoceréis de otros títulos como Dead or Alive. Sobre el clan Hayabusa recae desde hace muchos años la misión de custodiar la Espada del Dragón, acero que según cuentan es lo único que puede detener las masacres de otro filo, La espada del Dragón Negro, forjada -según cuentan- a partir de huesos de dragones.
Ahora es el turno de que Ryo custodie esa espada que tanto tiempo ha pasado en el seno de su familia, así que, filo en mano es hora de acabar con las hordas enemigas que bailan al son de los huesos de antiguos dragones oscuros.
Su elevada dificultad, lo frenético de los combates y su espectacular apartado técnico fueron tres de las características principales que lo llevaron al éxito en la pasada generación y aunque gráficamente hablando no sorprenda tanto como antaño lo hizo las dos otras características se mantienen intactas.
El desarrollo del título se realiza a través de niveles, 19 concretamente -3 exclusivos de esta versión-. A través de estas fases debemos acabar con todos los enemigos que se interpongan en nuestro camino para conseguir nuestro objetivo; como los conocedores del original sabréis esto no será una tarea fácil, ya que la dificultad del título es bastante elevada y requiere de un gran manejo del personaje para lograr salir victoriosos de los diferentes combates. Como es de costumbre en estos títulos de acción los niveles acaban tras terminar con el jefe final correspondiente. Para acabar con estos y todos los demás Ryo posee un abanico de técnicas tan amplio como espectacular, desde varias clases de espadas a los espectaculares nunchakos. De esta manera a través de simples combinaciones de botones realizamos un gran número de técnicas.
Otro elemento ya típico en esta clase de títulos es la de recoger los diversos "objetos" que dejan los enemigos al morir. De esta manera podemos recuperar vida, llenar la barra de Kharma y conseguir recompensas para más tarde comprar diversos objetos al anciano Muramasa.
Como buen remake Sigma posee algo más que un lavado de cara gráfico. La novedad más llamativa es la inclusión de Rachel como personaje jugable a través de tres niveles exclusivos; un extra muy interesante. También se han añadido un nuevo par de espadas al catálogo de Ryo que junto a alguna que otra cinemática nueva completan las novedades incluidas en esta versión. Es cierto que no son extras especialmente atractivos pero recordemos que esta versión está destinada principalmente para los que no disfrutaron de él en la negra de Microsoft.
En cuanto al apartado gráfico, como ya hemos citado anteriormente ha recibido un leve lavado de cara. Decimos leve porque aunque sí que es cierto que se nota la mejoría con respecto a la versión de Xbox también se nota que es un título que pertenece a la pasada generación. Además es un tanto decepcionante que el título sufra alguna que otra ralentización en una consola mucho más potente que para la que en principio fue programada. A pesar de esto, el apartado gráfico cumple de sobra y más con las pequeñas mejoras que ha recibido.
Concluyendo, es de agradecer que los poseedores de PlayStation 3 puedan disfrutar de un título de este calibre que aún sin poseer un gran número de novedades con respecto al original sigue siendo un juego que todo el mundo debería probar. Totalmente recomendado.