Parece que fue ayer cuando apareció la primera entrega de Ratchet & Clank, sin embargo de esto hace ya casi 6 años; y lo que en principio fue una competición directa con el gran Jack & Daxter ahora ya se ha convertido en una saga consagrada dentro del género de las plataformas. Con 5 entregas en PlayStation 2 era evidente que los chicos de Insomniac brindarían a PlayStation 3 su propia entrega.
Pese a lo que muchos pensaban sobre esta nueva entrega, los desarrolladores han decido dejar a un lado los experimentos e ir a lo seguro, si algo funciona bien no hay razón para cambiarlo. Por lo que Armados hasta los dientes nos ofrece básicamente lo mismo que sus entregas anteriores aunque elevado al cuadrado gracias a la mayor potencia y posibilidades que ofrece la nueva máquina de Sony.
En esta ocasión la trama nos llevará a resolver los misterios que envuelven a la raza de Ratchet, los Lombax; una especie que desapareció sin dejar -aparentemente- ningún rastro. Por su parte Clank quiere descubrir todos los secretos de unos extraños que seres que curiosamente sólo él puede ver. Si todo esto lo combinamos con el afán del Emperador Percival de acabar con todo lo que queda de los Lombax -es decir, Ratchet- ya tenemos un hilo conductor que ofrezca coherencia a las diferentes situaciones del juego.
La mecánica de juego se ciñe a lo que la vimos en las anteriores entregas, con el objetivo primario de divertir a todo el que lo juegue gracias a la variedad de situaciones que ofrece. Los seguidores de la saga sabréis que las armas juegan un papel bastante importante dentro del juego, no sólo porque las usamos para acabar con los enemigos si no por su gran variedad y el gran número de opciones que ofrecen. El sistema de mejora de armas ha cambiado con respecto a las anteriores entregas; la primera forma de mejorar un arma es realmente sencilla ya que bastará con usarla, conforme la vayamos usando esta irá evolucionando y adquiriendo más poder. La segunda forma de mejorarla es adquiriendo diferentes mejoras las cuales compraremos con una nueva moneda exclusiva para esta función, el raritanio. La otra moneda, los guitones dorados, también sigue presente aunque esta vez la usamos para adquirir nuevas armas, trajes y demás objetos.
En cuanto al abanico de armas sigue siendo igual de variado y divertido que en las anteriores entregas y si cabe aún más. No podemos dejar de nombrar el Molatrón, curioso invento que al usarlo sobre un enemigo este se pone a bailar, realmente divertido. Por citar otros ejemplos tenemos otros dispositivos como un arma que sirve para que los enemigos se peleen entre ellos, otra que crea monstruos para usarlos contra los enemigos o una parodia a la saga Halo con la pistola que lanza cristales.
Pero no todo son las armas, otro de los puntos a tener en cuenta es la gran variedad en el desarrollo que posee Armados hasta los dientes. Desde discurrir por unos raíles con unas botas especiales, fases de vuelo en la que controlamos a Ratchet a través del sensor de movimiento del Sixasis -muy bien implementado en el título- o niveles que recuerdan al clásico Stardust. Nos dejamos un gran número de tipos de niveles pero os podemos asegurar que Armados hasta los dientes ofrece un conjunto tan variado y completo que a través del gran número de horas de juego que ofrece nunca nos aburriremos.
A nivel gráfico esta nueva entrega ofrece uno de los mejores conjuntos gráficos que hemos visto en esta nueva generación. Sabemos que es una comparación ya muy usada pero ver este título en movimiento es comparable en algunos momentos a la calidad de una película animada de Pixar. En primer lugar la recreación de los escenarios es excepcional, aunque son extensos están llenísimos de vida gracias por una parte a la viveza de los colores que se han usado y por otro lado debido al detallismo que los chicos de Insomniac le han brindado con todo tipo de aeronaves y elementos en movimiento. El diseño de los personajes no se queda atrás, tanto en el diseño artístico como en la recreación gráfica. Todos sus movimientos y expresiones gozan de una fluidez y naturalidad nunca antes vista dentro del género. Y como guinda el título se mueve a 60 frames por segundo sin mostrar bajones en ningún momento.
En conclusión, podemos decir sin riesgo a equivocarnos que Ratchet & Clank: Armados hasta los dientes se encuentra en lo alto del podio de los mejores juegos de PlayStation 3. Poco o nada hay que reprocharle al juego, un apartado técnico sobresaliente combinado con un sistema de juego que no innova pero tampoco pretende hacerlo sino que divierte como pocos títulos y goza de una gran variedad y calidad. Sin duda un título que todo el poseedor de PlayStation 3 debería tener.