El primer juego de Naruto en la nueva generación de consolas ha tenido un nacimiento curioso y hasta cierto punto paradójico. Se ha desarrollado en los estudios de Ubisoft en Montréal, lo que explica que sea exclusivo para Xbox 360, la única consola no japonesa del mercado. Si se utiliza bien, la licencia de este anime puede resultar muy provechosa, y no cabe la menor duda de que ha sido así: Rise of a Ninja es el mejor juego del ninja de Kishimoto hasta la fecha.
Aunque los seguidores del manga son los que en un principio encontrarán el atractivo al título, cualquiera puede disfrutar enormemente con él dado que la historia se cuenta desde el comienzo y abarca los primeros arcos argumentales. Naruto es un joven aprendiz de ninja que aspira a convertirse en Hokage, el maestro más poderoso de la aldea de Konoha. Sin embargo, no lo tiene nada fácil: le cuesta mucho manejar las técnicas básicas y, para colmo, el hecho de tener sellado en su interior el monstruo que hace años asoló su pueblo le vale el menosprecio de los que le rodean. Naruto lucha por cambiar esta situación y ganarse el respeto de la gente.
La ambientación es sencillamente extraordinaria. Recorrer Konoha sin ningún tipo de atadura a medida que se cumplen misiones es el deseo de cualquier fan. La combinación de personajes tipo cell-shading y entornos tridimensionales es todo un acierto y en ningún momento se aprecia el solapamiento de estilos. Existe una gran cantidad de personajes clavados a los de la serie, empezando por el propio Naruto, que se mueve de maravilla y con suavidad. Un apartado gráfico ideal que queda rematado por un apartado sonoro formado por las melodías originales de Toshiro Masuda y las voces de la versión inglesa. Poco se puede echar en falta, especialmente cuando se pueden bajar las voces originales en japonés mediente el sistema LIVE.
El desarrollo del juego se divide en misiones y en casi todo momento podremos ir al punto de la ciudad que deseemos para cumplir la que nos propone un personaje. Suelen tratar de vencer en un combate, reunir objetos... nada que no se haya visto, pero se agradece el esfuerzo que han hecho los desarrolladores para evitar que el título caiga en la linealidad. Al final de cada misión, Naruto recibe como recompensa aumentos de salud y chakra, energía que los ninjas utilizan para realizar técnicas, así como objetos y nuevas técnicas.
Uno de los puntos fuertes es el componente de exploración a la hora de llevar a cabo las misiones. El sistema de combate tampoco decepciona y se desarrolla de forma parecida a lo visto en Gekitou Ninja Taisen, es decir, en el formato de un juego de lucha. Cada personaje muestra los movimientos característicos de los que hace gala en la serie y se pueden ejecutar técnicas en tiempo real de una forma muy particular, haciendo combinaciones con ambos sticks analógicos. El control responde a la perfección tanto en los exteriores como en los enfrentamientos. Además, podemos organizar partidas contra un amigo o contra cualquiera gracias a Xbox LIVE, modo del que Rise of a Ninja hace un buen uso.
El nuevo juego de Naruto es una clara opción para los seguidores del ninja de Konoha de cara a las compras navideñas. Un juego que todo el mundo puede disfrutar, con una ambientación fantástica, un control que responde de maravilla y una libertad de acción que evita que caiga en la linealidad. Puede que el modo principal no sea todo lo largo que uno quisiera, pero resulta muy entretenido y la posibilidad de jugar online o con un amigo hacen que la duración y la diversión se disparen. Recomendado.