La archiconocida saga de Harmonix vuelve a Xbox 360 con una de las mejores versiones de Guitar Hero III: Legends of Rock. Poco se puede contar de la mecánica de estos títulos que no se sepa ya: consiste en seguir el ritmo de una canción con un mando-guitarra con cinco botones de colores y una barra de rasgueo. Cada vez que cae una nota o un acorde por la pantalla, hay que presionar los botones correspondientes y rasguear en el momento justo en que pasan por la línea horizontal situada en la parte inferior.
Los cuatro niveles de dificultad hacen de Legends of Rock un juego apto para todos los públicos. Las diferencias entre uno y otro son considerables, pero con constancia cualquiera puede convertirse en un experto. En términos generales, la dificultad con respecto a la segunda entrega ha aumentado, pero también es cierto que el sistema presenta una tolerancia mayor a la hora de acertar notas aisladas. En cualquier caso, la jugabilidad se mantiene prácticamente intacta y es tan divertido como siempre.
La guitarra de la versión de Xbox 360 es una réplica en color negro de la elegante Gibson Les Paul. Posiblemente es la más cómoda de todos los modelos que han salido desde la primera entrega y además es totalmente inalámbrica. Es más, ni siquiera hay que acoplar ningún tipo de puerto a la consola, basta con sincronizar el mando.
Aunque no es lo más importante en este tipo de juegos, el acabado gráfico de Guitar Hero III está muy cuidado y presenta escenarios con un buen nivel de detalle, personajes bien animados y un diseño de menús excelente a la par que muy acorde con el título. Sin embargo, lo que realmente brilla con luz propia es la fantástica selección de canciones, en particular porque la inmensa mayoría son versiones orginales de gran calidad, todo un hito en la saga.
La variedad de estilos de rock es uno de los puntos fuertes del juego. Podemos tocar canciones muy conocidas de grupos como Aerosmith, The Smashing Pumpkins, Pearl Jam, Black Sabbath, The Who, The Rolling Stones y Guns n' Roses. Tal vez se echa en falta algún que otro grupo legendario, pero lo justo es decir que con un total de 73 canciones uno tiene juego para rato. Por no hablar de la cantidad ingente de extras que incluye, entre ellos los personajes de Slash y Tom Morello.
Una de las grandes bazas de esta entrega es la potenciación de los modos multijugador. Aparte de poder crear una carrera en solitario, ahora también existe la posibilidad de crear un grupo con un amigo. Si optamos por una jugabilidad más directa, disponemos de un modo en el que competir en auténticas guerras de guitarras en el que podemos enviar ataques a nuestro rival.
Pero, sin duda, lo mejor de todo son las posibilidades Online del título. Para empezar, podemos competir o tocar en equipo con cualquier persona del mundo y hacernos un lugar en el ránking. También se pueden descargar canciones adicionales de Xbox LIVE para alargar la ya de por sí extensa vida de Legends of Rock, todo un acierto.
En general, nos encontramos ante un título que tiene muchas virtudes y pocos defectos destacables. Un apartado gráfico vistoso, una selección de canciones casi antológica y un modo Online que funciona de maravilla son razones más que suficientes para hacerse con él.