La salida de Ghost Recon: Advanced Warfighter marcó una nueva concepción en la saga guarecida tras los guiones del afamado escritor bélico Tom Clancy, realismo elevado al infinito. Tras su indudable calidad y evidente éxito Ubisoft no perdió ni un minuto en ponerse a desarrollar no solo nuevos mapeados, si no una esperada segunda entrega. Apenas un año después la secuela vería la luz.
GRAW 2 es un juego de acción táctica donde controlamos al teniente Scott Mitchell, jefe al mando de un escuadrón de los llamados Ghost, unidades militares de élite especialistas en el arte de la infiltración.
La historia del modo campaña tiene lugar meses después de lo acontecido en el primer episodio. El problema lo plantea un conflicto a modo de guerra civil entre habitantes del territorio méxicano y un grupo guerrillero rebelde que pretende se rompan las negociaciones con Estados Unidos. Por si ello no bastase, hay notificación sobre el hallazgo de varias cabezas nucleares en territorio hostil que pone en vilo al gobierno norteamericano. Es ahí donde el escuadrón Ghost entra en acción con una única máxima a modo de condición; eliminar, solventar y desaparecer. Somos Ghosts, somos invisibles.
La historia del juego evoluciona de manera dinámica mediante comunicación directa con nuestro HUD. Sin resultar un guión sorprendente, muchos de los objetivos harán que creamos ser el mismísimo Sargento Matt Eversmann (Josh Hartnett) en Black Hawk Derribado debido a su enfoque cinematográfico. La acción no da tregua al jugador, quien en el modo de dificultad máxima ha de planear tácticas de combate y tomar cobertura segura si no quiere que un apostado francotirador acabe con su vida de un eficiente disparo.
El jugador tiene opción limitada sobre el control del pelotón aliado, al que puede dar órdenes básicas en todo momento como por ejemplo buscar una cobertura cercana, disparar a discreción o mantener la posición hasta nueva orden.
Como buen equipo táctico contamos con un gran arsenal militar a nuestra disposición, un total de más de 25 armas reales con las que eliminar a los guerrilleros y conciliar el orden en la región.
Sonoramente el juego está muy conseguido. Un gran doblaje al castellano se fusiona a la perfección con un permanente efecto foley que provoca un sentimiento de encontrarnos en una jodida puta zona hostil repleta de enemigos. Los casquillos impactando sobre el asfalto y el sonido realista de las armas completan un apartado sonoro de cine.
Si GRAW te parece bueno gráficamente, que lo es, GRAW 2 es una ampliación del motor gráfico utilizado en su precuela: sorprendentes juegos de luces, texturas mejoradas, y un brillante uso del sistema de partículas sumado a lo ya visto anteriormente, consiguen establecer un conjunto técnico de lo más vistoso y espectacular.
La segunda entrega avanzada de Ghost Recon se convierte en un verdadero imprescindible para todos los amantes de los juegos cooperativos, o que gusten de un modo multijugador realmente adictivo. Ello contrarresta la quizás algo corta duración del modo campaña, el cual podemos superar en unas 6-7 horas a lo sumo.