Si un juego de conducción dió la campanada el pasado año éste fue Colin McRae Dirt. Quizás no por su excelente calidad, que la tiene, si no por su inesperado y completo conjunto. La primera incursión de los coches de Rally en la next gen no ha podido empezar de mejor forma, dejándonos a todos deseosos de la ya anunciada segunda entrega de Dirt.
No se si la plantilla de Codemasters cuenta con un nigromante o vidente entre sus filas, lo que si es cierto es que la que posteriormente sería la futura muerte del grandísimo piloto de rallys, no ha podido ser homenajeada de mejor manera en el mundo de los videojuegos.
Desde que el jugador inserte el dvd del juego en el lector de la consola puede comprobar con sus propios ojos unos menús dinámicos realmente accesibles y bien elaborados. A ello le acompaña la voz de un conocido presentador que le da al título un toque muy de reportaje televisivo.
Para la ocasión de ha desarrollado un nuevo motor gráfico bautizado como Neon. El resultado no ha podido ser más satisfactorio ya que gracias a él, texturas y detalles conviven con una recreación de la vegetación asombrosa como pocas veces habíamos podido observar en un juego de conducción. La técnica de bump mapping también cuenta con una notable aplicación que completan un conjunto gráfico casi excelente gracias a un eficaz sistema de daños y efectos de suciedad sobre el vehículo al pasar por zonas embarradas, charcos, etc.
El catálogo de coches reales disponibles asciende a un total de 46, cada uno de ellos cuenta con varios diseños disponibles. Desde mitos del asfalto como el Toyota Corolla o el Lancia Delta hasta el archiconocido Subaru Impreza o vehículos de corte más moderno como el Citroën C4 pilotado por Dani Sordo. Todos ellos disponen de un buen número de cámaras disponibles, incluso dos de ellas desde dentro de la cabina del vehículo, fielmente detallada. Si bien, las cámaras externas no llegan a estar lo bien recreadas que nos hubiese gustado ver, ya que la sensación que dan es que el coche "sobrenada" el terreno.
El juego se mantiene a una tasa de 30 frames constantes en todo momento siempre y cuando juguemos en una prueba individual sin oponentes. En el caso de que compitamos con más vehículos a nuestro alrededor se presenta alguna que otra bajada que no afecta en demasía a la jugabilidad. Por ello quizás es el mayor de los problemas a resolver en una futura entrega.
El audio del juego responde gratamente. Los motores rugen cual bravías bestias y revolucionan una y otra vez consiguiendo una melodía cinética que se fusiona con el chirrido de los neumáticos sobre el asfalto o el sonido de la gravilla despedida tras nuestro paso.
Las pruebas disponibles varían desde competiciones de Rally, eventos de escalada, modalidades Rally Raid y Rally Road además de carreras Off-Road de Buggies y Camiones. Cada prueba cuenta con una clase de vehículos (WRC, Chevy´s, 4X4) para la ocasión que responden de distinta manera en cuanto a conducción, frenada, o rendimiento se refiere. Los modos de juego por su parte son principalmente cuatro, donde por encima del resto destaca el llamado Estrellato. El modo estrellato se asemeja al habitual modo carrera donde debemos superar un total de más 60 pruebas distintas: Desde enfrentamientos cara a cara o marcar el menor tiempo posible al superar un tramo.
La IA por su parte está muy bien desarrollada y varía dependiendo el grado de dificultad que elijamos dentro de los cinco posibles disponibles. Los contrincantes a medida que nos acercamos a meta son más agresivos y no dudan en cerrarnos el paso, apurar la goma de su neumático al máximo en esa frenada imposible, o "tocarnos" con su carrocería y/o carenado
Aunque las opciones online están presentes, se echa en falta un mayor potencia de éstas, sobre todo encontrandonos ante un sistema tan asentado como es Xbox Live. Con ello, no cabe mas que recomendar DiRT a todo aquel amante del mundo de los Rallys, a falta de un añorado Rally Sport Challenge 3, el juego de Codemasters posee la corona hasta que nadie demuestre lo contrario.