Mucho se ha hablado del último juego de Bioware, títulos como Star Wars: Caballeros de la Antigua República o Jade Empire avalan al estudio pero Mass Effect ha creado expectativas entre todos por sí solo a través de las imágenes y vídeos que han ido apareciendo periódicamente. Este título es el primero de una trilogía que el estudio canadiense piensa continuar en la consola de Microsoft.
Uno de los puntos fuertes del título es la trama que lo envuelve; nos ponemos en el papel del Comandante Shepard de la SS Normandy, personaje al que podremos crear a nuestro gusto a través de un completísimo editor. Nuestra misión será evitar un desastre cíclico que lleva repitiéndose desde tiempos inmemoriales: Cada 50.000 años una antigua raza de máquinas invade la galaxia para acabar con todas las civilizaciones orgánicas. Esto, una leyenda para muchos, ha sido confirmado por Shepard a través de diversos acontecimientos y evitar este ciclo será tu misión como Comandante de la SS Normandy.
Mass Effect es considerado por los propios desarrolladores como un híbrido entre el género del rol y los shooters. Por una parte tenemos los ingredientes de la exploración, ganar combates para subir de nivel o mejorar a nuestros personajes con puntos de habilidad y nuevas armas, típico de los juegos de rol. Sin embargo la manera de enfocar los combates es distinta a la de la mayoría de los Rpg; estos se desarrollan en una perspectiva de tercera persona al estilo de Gears of War, sistema de combate del que puede presumir ante un gran número de shooters.
Otra de las características principales del título es la libertad que ofrece a la hora de seguir el desarrollo; podemos limitarnos a realizar las misiones principales o podemos dedicarnos a cumplir misiones secundarias con las que nos impregnaremos aún más de la cultura de galaxia así como la de todas las razas que moran en ella. La manera de elegir lo que hacer en según que momento es a través de un diario en el que se nos informa de las misiones disponibles, divididas en principales y secundarias de las cuales podremos decidir cual realizar.
La tripulación principal está compuesta por 6 integrantes, sin embargo sólo podremos escoger a dos para que nos acompañen una vez salimos de la SS Normandy. Cada uno de ellos posee una especialidad diferente: Soldados, Adeptos e Ingenieros. Los primeros son expertos en el combate, los segundos en el uso de habilidades bióticas y los terceros en el uso de la tecnología así como piratear objetos y diversos elementos.
Para desplazarnos entre los diferentes planetas que forman la Vía Láctea usamos el panel de mando de la SS Normandy. Aquí encontramos un gran mapa de toda la galaxia divido en tres niveles: nebulosa, sistema y planeta. El último nivel es realmente el más importante, en él se nos ofrece la información de los planetas que forman la galaxia y es desde dónde accederemos a ellos. De todos estos planetas existen dos tipos principales: los que han sido explorados y los que no. En la mayoría de los primeros podremos aterrizar, los demás podremos inspeccionarlos en busca de los materiales que hay en su superficie. De los planetas explorados también existen dos tipos, en los que aterrizamos con el Mako, vehículo con el que nos moveremos por la superficie de algunos astros y en los que directamente llegamos al puerto de atraque y pasamos a controlar a los personajes.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención del juego ha sido sin duda su aspecto gráfico; un apartado sublime y considerado en estos momentos de los más avanzados en Xbox 360. Por una parte tenemos la extensísima galaxia que ha creado Bioware para la ocasión, un mundo compuesto por un gran número de planetas todos ellos recreados con todo el mimo que se merecen. Luego está el diseño de los personajes, de los mejores que se han visto nunca en un videojuego, texturas de una gran calidad, animaciones muy realistas y otro gran número de detalles que hacen que ver el juego en movimiento se convierta en una auténtica delicia. En el apartado sonoro nos encontramos con que lamentablemente no ha llegado doblado al castellano, sin embargo hay que alabar la interpretación de los actores ingleses que han realizado un excelente trabajo. También hay que hablar de la banda sonora, una selección de temas excelentes que nos acompaña de muy buena manera a lo largo de la aventura.
Pero no es oro todo lo que reluce, Mass Effect también tiene su pequeños fallos. El primero de ellos es a nivel gráfico, de vez en cuando aparece algún que otro bajón de frame que por otra parte no afecta de ninguna manera al desarrollo del juego; además, sobre todo en la fases finales, cuando cambiamos de estancia las texturas tardan en cargarse unos cuantos segundos. Ninguno de ellos afecta a la jugabilidad como tampoco lo hacen los contantes tiempos de carga, sin embargo son un fallo y nos vemos en la obligación de citarlo.
En conclusión, uno de los mejores juegos del año, recomendado encarecidamente a todo poseedor de una Xbox 360. A pesar de tener unos pequeños fallos a nivel gráfico y con el motor del juego todos los demás aspectos del juego poseen una calidad excelente: guión, diseño de planetas y personajes, duración, jugabilidad, etc. Bioware lo ha vuelto a hacer, sólo nos queda desear que las siguientes entregas mantengan, al menos, este nivel.