Reportaje
Hardware - Mando Zone Evil ZE 525S
Le echamos el guante a al nuevo mando que nos trae Zone Evil para nuestros PC.
Por Albert Prat Sánchez
| Publicado el día 08/07/2011 08:41
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350 VJs.
La plataforma de juegos con más años de recorrido, el PC, siempre ha adolecido de un problema importante para adaptarse a algún tipo de juego concreto que requiere del uso de una gran diversidad de botones. El teclado y el ratón son magníficos para juegos de disparos y estrategia, pero cuando empezamos a experimentar con videojuegos de deportes o lucha, resultan un auténtico problema más que una ayuda para el jugador. Para ello se han inventado todo género de periféricos para mejorar la calidad de la experiencia de juego.
Ha habido desde joysticks a volantes, ya antes de que empezaran a tomar las consolas y se convirtieran en apéndice indispensable para algún título en concreto, como los instrumentos para juegos musicales. De todas formas, la opción más sencilla, cómoda y económica para quien quiera jugar en PC es un mando de lo más normal y corriente. Para este tipo de jugadores sin demasiadas exigencias que busquen un periférico sencillo sin pretensiones y que no duela en el bolsillo, llega este ZE 535S que, si bien queda muy lejos de los estándares de un jugador habitual, es una buena opción complementaria.
Se trata de un mando económico, con algunos puntos favorables, pero la verdad es que queda muy lejos de lo que se espera de un mando para uso habitual y jugadores que busquen precisión, calidad y respuesta. Su diseño no resulta precisamente elegante, sino que sigue más bien el estilo de aquellos mandos extraoficiales de PSX que producían otras marcas y que mucha gente tuvo como recurso para cuando invitaban a alguien a jugar. Ese plástico transparente y líneas más bien agresivas pero que respetan la distribución de botones de lo más habitual e incorporan funciones de turbo.
En el caso de este Zone Evil ZE 535S, no es lo único que nos envía al pasado. El tacto de los sticks, su construcción y sus materiales son exactamente iguales que los del Dual Shock de PSX. Lo que ocurre es que en este caso resbalan enseguida y cuesta cambiar de dirección de forma brusca. A la derecha, botones en rombo como en el mando de Sony, con los mismos colores, pero con números en vez de símbolos. Aquí es donde quizá se echa más en falta un poco más de calidad.
El botón que correspondería a la "X" responde con suavidad y rapidez, pero cuesta pulsar los demás y eso va muy en detrimento del tacto y la precisión. Resulta problemático perder un combate, una vida o una oportunidad clara de gol porque el mando no ha reconocido la pulsación del botón. En juegos de fútbol, por ejemplo, en los que el momento de la pulsación resulta clave, puede acabar siendo un tanto frustrante y requiere de tiempo de adaptación.
En cambio, los botones traseros funcionan sin problema alguno y con total precisión y, otra vez, son totalmente iguales a los del Dual Shock. Después tenemos una cruceta de disco bastante cómoda y que permite el acceso a todos los matices de la dirección con facilidad y rapidez. La forma general del mando, por último, resulta quizá algo ortopédica para manos pequeñas, pero no resulta ningún obstáculo; de hecho, el recubrimiento de los cuernos es muy adherente y agradable.
En resumen, se trata de una buena opción para quién busque un mando a bajo precio y que no exija calidad máxima del producto que adquiera. Por poco más de 10 euros se puede adquirir este Zone Evil 535S. Adecuado para el juego ocasional e incluso para horas y horas de juego tras un período de adaptación demasiado largo, quizá. No inventa nada y la distribución es de lo más habitual, pero tampoco eso no es problema, puesto que como reza el dicho, si algo funciona no hay que cambiarlo.