VI. Los juegos (y VIII)
Entregas exclusivas portátiles
Tras repasar las entregas domésticas de la franquicia, le toca el turno a las aparecidas en portátiles y móviles, que hasta la salida de Tomb Raider para N-Gage, y sobretodo, Tomb Raider: Legend para PlayStation Portable y Nintendo DS, especialmente la primera de las dos, debían tratar de recrear en las encorsetadas 2D, la magia de un título que destacó por su irrupción en las entonces incipientes tres dimensiones, junto a Super Mario 64, en un año de grandes cambios.
Tomb Raider: Curse of the Sword (GBC)
Desarrollado por Activision para Game Boy Color, y aparecido en 2001, se trataba de la segunda salida para la consola de Lara Croft, la primera de la mano de THQ, y tratando de igualar la magia del original en GBC, tuvo una acogida bastante buena, para lo que se podía esperar de la conversión. La llegada de este título, aprovechando el tirón del largometraje, demuestra como un desarrollo mimado, puede generar resultados interesantes, aunque siempre existirá el debate acerca de si retienen la magia de las entregas 3D.
En uno de los escasísimos momentos de asueto de nuestra protagonista, el robo de una espada de un museo local, se convierte en una frenética aventura, cuando Lara descubre un malvado ritual en donde se emplea la espada robada, y que ha sido realizado por un antiguo culto.
Con una jugabilidad y desarrollo más cercanos a Prince of Persia, que a los originales, el título se convierte en una aventura de una muy buena duración, desafiante, y con una buena variedad de localizaciones. Pese a reutilizar aparentemente el motor del primer Tomb Raider portátil, el resultado final en Curse of the Sword consigue hacer honor, dentro de las limitaciones tecnológicas, a un personaje tan carismático como Lara.
Tomb Raider: The Prophecy (GBA)
Diciembre de 2002 sería la fecha escogida por Ubisoft para publicar el estreno de Lara en la portátil 32 bits de Nintendo. De nuevo un desarrollo independiente respecto a las entregas domésticas, pese a que los encargados no hayan sido Core Design, si no el estudio milanés de Ubisoft, se ha tratado, aprovechando la mayor potencia de la consola, de eliminar las referencias a Prince of Persia o Flashback, creando un nuevo motor 2D que emule de mejor forma la jugabilidad original.
Con una perspectiva elevada, Lara puede moverse con mayor libertad por los escenarios, pudiendo realizar acciones clásicas como saltar, agarrarnos a salientes, trepar, y con gran cantidad de puzzles a superar, y enemigos a derrotar con nuestra pareja de pistolas.
Los sprites renderizados, con una más que decente cantidad de animaciones, tratan de emular la suavidad del original. El cuidado gráfico se puede percibir en una técnica de sombreado en tiempo real a través de transparencias, sencilla, pero efectiva.
Pese a que los fans de Lara no suelan fijarse en este tipo de entregas, y pese a que el catálogo de Game Boy Advance posea como principales estrellas a los títulos de la propia Nintendo, este juego consigue de nuevo, y salvando las distancias, hacer honor a los originales, con un título que posee un más que notable grado de calidad, y que no se apoya tan sólo en el carisma de su protagonista.
Entrando ya en el terreno de los móviles, y con un desarrollo y fidelidad más que discutibles respecto al original, tenemos cuatro títulos: Tomb Raider: The Osiris Codex, Tomb Raider 2: Quest for Cinnabar, Tomb Raider 3: Elixir of Life y la conversión de Tomb Raider: Legend, que en ningún caso supone ninguna aportación de interés a la serie, pero que consigue expandir aún más el universo Tomb Raider, y los usuarios y plataformas donde podemos disfrutar con sus aventuras, en este caso realmente de bolsillo.