En la pensión demoníaca, concretamente en una habitación de la parte derecha de la zona de las lámparas encontrarás al esqueleto sirviente. En la misma habitación, como en muchos otros lugares del castillo, hay una silla que puede destrozarse sino se anda uno con cuidado. Espera a que el esqueleto sirviente se haya marchado y sientante en ella, una corona emergerá del suelo y podrás hacerte con ella.
No vale para nada en especial pero es uno más de los misterios del juego.